Tantra, sexualidad masculina y reconexión corporal: mi experiencia como hombre uruguayo
Un relato íntimo sobre cómo habitar el cuerpo, soltar la exigencia y transformar el placer en una experiencia profunda, consciente y verdaderamente propia.
12/22/20253 min read


Durante muchos años viví mi sexualidad desde un guion que no había escrito yo. Un guión donde el deseo era acción, rendimiento, erección asegurada, cumplir, complacer.
Un guión muy uruguayo, si se quiere: poco registro emocional, mucha cabeza, poca presencia corporal. Y aunque mi vida “se veía bien desde afuera”, por dentro había algo desconectado.
Mi cuerpo funcionaba, pero yo no estaba ahí. Mi sexualidad existía, pero no me habitaba.
El día en que algo se abrió. Mi camino hacia el Tantra no empezó con incienso, velas o mantras. Empezó en una camilla, durante mi primer masaje neotántrico. Y ni siquiera sabía bien a qué había ido.
Lo que sentí ese día fue algo que nunca había experimentado:
Paz dentro del placer.
Placer sin exigencia.
Energía sexual sin necesidad de acción.
Por primera vez no tuve que rendir. No tuve que demostrar nada. Solo respirar, sentir y entregarme.
Ese día entendí algo clave: mi cuerpo tenía un lenguaje propio que nadie me había enseñado a escuchar.
Lo que el Tantra transformó en mí:
1. Volví a habitar mi cuerpo. Nunca pude “meditar”. Mi mente no paraba. Sin embargo, en los masajes tántricos encontré una forma de silencio que no viene desde la cabeza, sino desde la piel hacia adentro.
Un espacio donde la respiración abre, el cuerpo se afloja y la presencia aparece. Ahí conocí una calma que no sabía que existía.
2. Mi sexualidad se expandió. Pasé de orgasmos rápidos y mecánicos… a orgasmos que se sienten en todo el cuerpo. El Tantra me enseñó que el orgasmo no es un final: es un estado. No es descarga, es expansión. No es urgencia, es presencia.
3. Acepté mi cuerpo —de verdad. No tengo un cuerpo hegemónico. Durante años eso me hizo sentir menos: menos deseable, menos válido, menos suficiente.
El Tantra me mostró otra cosa: que la belleza no es una forma, es una vibración. Y que la presencia —no la apariencia— es lo que abre el placer. Aprendí a estar desnudo sin esconderme. A sentir orgullo y ternura por mi propio cuerpo masculino.
4. Recuperé mi deseo real. Aprendí a distinguir excitación de conexión. Aprendí a dejar de actuar mi deseo y empezar a habitarlo. Hoy sé que el deseo no siempre es intensidad. Puede ser calma. Puede ser tierno. Puede ser profundo. Puede ser mío, y no del mandato.
¿Y qué tiene que ver todo esto con vos, hombre uruguayo?
Muchos hombres en Uruguay viven algo muy parecido:
Energía sexual desordenada o apagada.
Dificultad para abrirse emocionalmente.
Vergüenza del propio cuerpo.
Consumo excesivo de porno y dificultad para sentir placer real.
Miedo a no rendir, no gustar o no estar “a la altura”.
Soledad sexual, incluso con actividad frecuente.
Sensación persistente de que “tiene que haber algo más”.
La buena noticia es que lo hay.
El Tantra como camino real (sin mitos). El Tantra —entendido desde una mirada actual, corporal y sin esoterismo— puede ayudarte a:
reconectar con tu cuerpo
sentir placer más profundo y consciente
reducir ansiedad sexual
desbloquear emociones guardadas
aceptar tu cuerpo sin juicio
sentirte más vivo, más presente y más seguro
Tu energía sexual no es solo sexual. Es energía vital. Y cuando se activa de verdad, cambia toda tu vida.
Por eso hoy facilito este camino. Lo hago porque lo viví. Porque sé lo que es desconectarse del cuerpo… y también sé lo que es la potencia de volver a él.
En mis sesiones individuales de masajes sensitivos, neotántricos y masaje Lingam, acompaño a hombres a explorar su energía sexual desde un lugar seguro, afectivo y consciente.
Y en mis talleres grupales para hombres, abro un espacio donde pueden encontrarse con otros varones sin juicio, sin competencia, sin máscaras ni roles impuestos.
Si querés empezar, tenés dos caminos
1. Masajes Sensitivos y Neotántricos (sesiones individuales). Para reconectar con tu cuerpo, tu calma, tu deseo y tu presencia. Trabajo personalizado y acompañamiento cuidadoso.
2. Conexión Lingam – Taller para hombres. Una experiencia grupal íntima donde exploramos:
tacto consciente
energía sexual como medicina
deseo sin exigencia
presencia dentro del placer
sentirse visto y aceptado por otros hombres
Si algo en vos está pidiendo volver al cuerpo… escuchalo.
Así empezó mi camino. Y quizás el tuyo empiece acá.


